Así puedes diseñar una Estrategia de Contenidos infalible

Alicia Ruiz

En Creación de Contenido /

Si te lo puedes permitir, invertir en publicidad para tu web es una magnífica opción. Pero ya te adelanto que nunca será tan magnífica como enamorar a tu público por la belleza de tu contenido.

Con esto quiero decir que pagando anuncios en Facebook Ads puedes atraer muchas visitas a tu marca, y a éstas puede interesarle tu contenido (o no). Aunque sea de rebote, puedes conseguir suscripciones a tu newsletter (o no). Y quizá estas suscripciones pueden convertirse en potenciales clientes… o no.

Sin embargo, una estrategia de contenidos planificada hace que las visitas que lleguen a tu sitio vengan con predisposición de pedirte una segunda cita. Porque nadie ni nada les ha empujado a ti: Es tu contenido de calidad, acorde a lo que buscan, lo que les cautiva.

Antes de nada, tenemos que dejar las cosas claras. No vas a enamorar a todo el tráfico que llegue de golpe a tu página. Pero tampoco debes pretenderlo.

Una estrategia de contenidos bien planificada apunta y dispara a un objetivo, y éste objetivo gira alrededor de un público muy concreto: un público muy amplio, pero parte de un sector cerrado.

Lo último que deseo es que dejes de ganar clientes, así que confía en mí. Aunque ahora te suene contraproducente, te aseguro que cuanto más enfoques, mayor rango de acierto.

Estrategia de contenidos

Paso 1: Objetivos.

¿Qué queremos conseguir?

Esto hay que dejarlo clarinete desde el primer momento porque es la piedra angular sobre la que gira toda nuestra estrategia, así que tómate tu tiempo para decidir cuáles son tus objetivos y qué quieres conseguir.

Hay que evitar caer en la tentación de decir respuestas tan abstractas como ‘’ganar más dinero’’, porque dime, ¿Quién no quiere ganar más dinero? La cuestión es cómo.

Aquí el secreto está en establecer objetivos concretos, cerrados y asumibles en el tiempo. Teniendo muy en cuenta la situación temporal en la que está nuestra marca.

Por ejemplo, si acabo de empezar en esto de las redes, el objetivo de mi blog no va a ser tener 1000 visitas a la semana, porque seguramente aún no sea capaz de alcanzar esa cifra ni en dos meses.

Cuando estamos empezando la meta más asequible es preparar un contenido coherente con la marca, que si además posiciona para SEO eso que nos llevamos (aunque ésto ahora, desde mi punto de vista, no debería ser nuestra mayor preocupación)

Primero hagámonos un hueco y plantemos bandera en este mundo hostil. Después pensaremos más en el SEO y en la autoridad, cuando ya entremos pisando fuerte.

Paso 2: Ubícate.

¿Hacia dónde queremos mirar?

Por mucho que lo desees (lo sé) no puedes gustarle a todo el mundo.

De hecho, si te esfuerzas por gustar a todo el mundo, lo más probable es que acabes causando rechazo y quedándote solo, sintiéndote un ser vacío y sin personalidad.

Y después de esta masterclass sobre amor propio, me callo y te explico a lo que hemos venido:

¿Por qué es importante que te especialices dentro de tu sector?

Este enorme mercado es como una gran diana. Pierdes más dardos disparando al centro que tirando sobre seguro hacia donde hay menos competencia y donde, además, es más fácil llegar.

Elegir un tema no solo te ayudará a ti, a formarte y volverte mil veces más experto.

También, el cliente que te llegue buscándote por ese tema, se sentirá mucho más único y más cercano a ti. Mucho más que si te vendes como un sabelotodo.

Paso 3: Público.

¿A quién le interesa nuestro producto?

Llegamos al punto álgido del epicentro. Nada de lo que hagamos tendrá sentido si no tenemos claro a quién se lo queremos vender y, sobre todo, si no lo vendemos.

Tendrás que analizar meticulosamente tu tráfico, investigar a tu cliente y conocer perfectamente cómo duerme, cómo come, y cómo hace popo.

Bueno, y también estaría bien saber cuándo y por qué consume tu marca.

Evoluciona en la medida que tu público lo haga para nunca dejar de atraerle. Crea el contenido que tu audiencia busque leer guiándote por herramientas como foros del sector o el feedback de tus redes sociales.

Paso 4: El calendario editorial que te resuelve la vida.

Lo que te he contado es pura teoría y estrategia: Ahora llega la práctica.

No voy a extenderme mucho aquí sobre la organización de tu blog, porque ya te conté cómo debes organizarlo para mantenerlo siempre a punto.

En este paso tendrás que organizar todo el contenido que has preparado para bloguear. Para ello, vamos a planificarlo en un calendario editorial como el mío, que eleva la productividad al mil por ciento y mantiene tu motivación en el lugar que se merece.

Sobra decir que este calendario editorial no tiene por qué ser de uso personal.

Si eres redactor, copy o te gusta escribir en internet, con este calendario puedes ir organizando tus trabajos para llegar siempre a tiempo.

Google Calendar, o el calendario que te pille a mano.

Yo uso Google Calendar y me consta que muchos compañeros también. Es una aplicación sincronizable tanto en ordenador como en cualquier smartphone, y además perfecta para organizar trabajos en equipo.

Lo que más me gusta de usarla en equipo es la opción ‘’Encontrar un hueco’’: Marco una fecha y la aplicación contacta directamente con mis compañeros de trabajo para reunirnos. Así de sencillo.

Nivel de prioridad.

Tengo que dejar de hacerme la interesante y confesar que nunca he utilizado Google Calendar en trabajos de equipo. Pero sí que la utilizo muchísimo para organizar encargos, sobre todo cuanto tengo varios acumulados a la vez.

Por eso cuando fecho mis trabajos en el calendario, antes tan si quiera de ponerles un título, lo primero que escribo es un número del 1 al 3 (no suelo aceptar más de 3 trabajos a la vez)

Este número es el nivel de prioridad del trabajo en cuestión, y me ayuda a enfocarme cada día cuando de repente he perdido toda una mañana viendo memes de la rana Pepe.

Título, con mapa incluido.

Después del numerito, va el título, que es simplemente el concepto sobre el que tengo que escribir. No hay más misterio.

Para adelantar y como sé que después me va a dar mucha más pereza, elijo este momento como el ideal para dejar los mapas hechos. Si no tienes ni idea de qué es y para qué sirve el mapa orientativo de un texto, no sufras. Aún puedes remediarlo.

Te lo conté, junto con otras cosas muy interesantes, en mi artículo cómo mantener activo un blog de calidad en 5 pasos.

El temido deadline.

El deadline, o fecha límite de entrega, que tanto miedo da pero que tan real es. Por eso se llama como se llama, ¿no? 

Para ir asumiendo la realidad lo mejor, o lo que hago yo, es ponerlo justo después del título. Así, entre el nivel de prioridad y ver cómo se acerca la fecha del ultimátum, el dolor de estómago es tan intenso que te digo yo que trabajarás.

Aunque solo sea por librarte de la ansiedad.

Calendario editorial

Te recomiendo no dejarlo todo para el último día. Por experiencia sé que el estrés y el café… no son la mejor combinación.

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